En la localidad de Lomas de Zamora,
el lunes 5 de julio la señora Margaret
Stevens fue hallada muerta en su casa
por un portero y una sirvienta a las 7
de la mañana. La sirvienta que desde
años trabaja con la señora, al no poder
abrir las puertas que por dentro estaban
aseguradas con cadenas de acero, llamo
en su auxilio al encargador de la casa
y de esa manera hallaron el cuerpo.
Ese dia (domingo 4), alegre por su cumpleaños, la señora Stevens, almorzo con sus tres hermanos: Juan Esteban y Pablo Stevens. A las dos de las tardes los hombres se retiraron para seguir con sus labores diarios.
Para Margaret el dia prosiguio normalmente. Dio la ultima orden a su empleada domestica quien le servia desde hacia muchos años, y le aviso al portero que le envidiaria el diario de la tarde. La criada se marcho a las siete, y a las siete y diez la señora recibio el diario pedido.
El proceso de accion que esta siguio antes de morir se presumio logicamente asi: la propietaria reviso las adicciones en las libretas donde se hallaba anotadas las entradas y salidas de su contabilidad domestica, poque las libretas se hallaron sobre la mesa del comedor con algunos gastos del dia.
Las hipotesis rebelan que murio envenenada al beber un vaso de whisky. Fue todo un misterio porque ni el agua ni el whisky contenian veneno, eran totalmente inofensivos. Nadie visito a Margaret luego como para suponer que fue un asesinato. Y no se encontro ningun frasco de veneno, en decir, que ni se habia suicidado.
El detective fue en busca de la sirvienta, quien estaba detenida acusada de este crimen en busca de mas datos. Esta le comento varias cosas, entre ellas le dio al detective un dato donde se podria hallar el veneno.
Resulta que la señora Stevens tomaba el whisky con hielo y la criada conto al cuerpo de policia que hacia unos dias atras se habia descompuesto la heladera de la casa; y su hermano Pablo la habia reparado.
Asi se descubrio que los hermanos fueron complices entre ellos para asesinar a su hermana (colocandole el veneno en el hielo): cada uno de ellos se veneficiaba en doscientos treinta mil pesos con la muerte de su hermana.
Estos tres hombres eran unos verdaderos bribones: Juan (el mayor de los tres) trabajaba como ayudante de un procurador especializado en divorcios, su conducta resulto mas de una ves sospechosa y oindante con la presuncion de un chantaje.
Esteban (el del medio) era corredor de seguros y habia asegurado a la victima en una sum agruesa a su favor: en cuanto a Pablo (el menor de los tres hermanos) trabajaba de veterenario, pero quedo inhabilitado para ejercer su profecion por dopar caballos. Para no morirse de hambre ingreso a una industria lechera en la cual se ocupaba de los analisis.
A las 11 de la noche el juez, el jefe y el cuerpo de policias se presentaron en el laboratorio de la ERPA, donde este trabajaba. En cuanto vio el grupo, levanto el brazo como si quisiera anatemizar la investigacion, abrio la boca y se desplomo sobre una mesa de marmol. En su armario se encontraba el frasco de veneno.

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